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“Las meninas”

"Las meninas" de Diego Velazquez

"Las meninas" de Diego Velazquez

¿Quien no conoce “las meninas” de Diego Velazquez? “La familia de Felipe IV” (titulo real del oleo) es un cuadro que no necesita ningún tipo de presentación, considerado una de las mayores obras de arte y el encumbramiento de uno de los pintores mejor valorados de todos los tiempos, y probablemente (con permiso de los Picasso, Dalí, Sorolla y un largo etc.) el mejor pintor español. Lo que probablemente no sepáis, es que este cuadro guarda muchas más sorpresas de las que se pueden ver a simple vista.

Se cree que fue pintado sobre 1656 por la edad que aparenta la infanta Margarita (nació en 1651 y aparenta 5 años), ya que Velazquez no fechaba sus cuadros. Durante aquellos años Velazquez desempeñaba diversas tareas en la corte y había desarrollado una gran amistad con el rey Felipe IV. Se cuenta que durante una sesión en la que Velazquez estaba pintando al propio rey, este, comentó que “ojala pudieras ver lo que yo estoy viendo” mientras observaba a su familia y sirvientes. Esto despertó la chispa en Velazquez, pudiendo ser este el origen de Las Meninas.

Comenzaremos por identificar a los personajes de izquierda a derecha y del plano principal hasta el fondo:       1-. El propio Diego Velazquez. Es el que se encuentra a la izquierda, justo al lado del lienzo, con el pincel y la paleta en la mano.                                                                                                                                   2.- Maria Agustina Sarmiento de Sotomayor (una de las meninas de la Infanta). Agachada, ofreciendo agua.      3.- La infanta Margarita de Austria. En el centro de la imagen, de pelo rubio y mirando al frente                      4.- Isabel de Velasco (otra menina de la infanta). De pie, en actitud de hacer una reverencia.                         5.- Mari Bárbola. A la derecha de la imagen cogiéndose una bolsa que lleva colgada del cuello.                         6.- Nicolasito Pertusato. A la derecha de la imagen pegando un puntapié al mastín español.                              7.- Marcela de Ulloa. En el plano medio, hablando con un hombre a su derecha.                                             8.- Hombre sin identificar (se cree que era un guardadamas). Plano medio hablando con Marcela de Ulloa.       9 y 10.- Mariana de Austria y Felipe IV. Reflejo en el espejo del fondo.                                                       11.- José Nieto Velazquez. Al fondo de la imagen, subiendo o bajando unas escaleras.

La sala en la que se encuentran se identificó como el cuarto del principe del Alcázar de Madrid, gracias a los cuadros que se ven al fondo, sobre el espejo. Como curiosidad sobre esta sala, añadiremos que Velazquez la acorta pintando solo 5 ventanas, de las 7 que tiene la sala en la realidad y que todavía no se a encontrado ninguna explicación al respecto.

"Minerva pegando a Aracne" de Rubens"

Estos cuadros, ambos copias de Martinez del Mazo, de los originales de Rubens (cuadro de la izquierda en “Las Meninas”) y Jordaens (cuadro de la derecha en “Las Meninas”), están en el inventario de palacio de la época localizados en esta sala.

Pero esta no es la única incógnita que nos desvelan. Antiguamente, se creía que Velazquez pinto “Las Meninas” a través de un espejo, pintando el reflejo que veía en este, hoy en día se sabe gracias a estos cuadros que se trata más de una imagen de palacio, como si se viera a través de los ojos de otra persona (como en una fotografía) ya que de lo contrario estos cuadros se encontrarían invertidos y no en su forma original, como podemos ver.

"Apolo vencedor de Pan" de Jordaens

También se dice que podrían significar la intención que tenia el pintor de demostrar que el oficio de pintor se encontraba un escalón por encima de cualquier profesión artesanal, ya que estos cuadros simbolizan la victoria de la inteligencia sobre el artesano. Uno de los mayores deseos de Velazquez era pertenecer a la Orden de Santiago, y uno de los requisitos era no haber trabajado nunca con tus manos (de ahí el empeño a no considerar la pintura como artesanía), y se cuenta que para conseguirlo sus amigos pintores tuvieron que declarar que nunca había vendido un cuadro, que solo pintaba por amistad con el rey, y que vivía de otras tareas que realizaba en la corte, y que gracias a esto logro acceder a la orden en 1659, solo un año antes de su muerte.

Entonces ¿porque Velazquez aparece en el retrato con la Cruz de Santiago pintada sobre su pecho si el cuadro fue pintado en 1656? Pues aquí llega la primera leyenda, se dice que fue el mismo rey que tras la muerte de Velazquez, pintó la cruz como homenaje a su amigo. Pero se cree que la Cruz de Santiago no fue el único añadido posterior al cuadro, ya que en la mansión de Kingston Lacy (Dorset, Inglaterra), se haya una replica en la que no aparecen ni la cruz, ni ¡Los reyes en el reflejo del cuadro!

Las Meninas de Kingston Lacy (Dorset, Inglaterra)

Otra de las razones por las que se cree que los reyes fueron un añadido posterior es simplemente por cuestión de perspectiva, en teoría, los reyes están siendo retratados observando la escena de palacio y según la posición del espejo no deberían de salir en la imagen.

TECNICA

Vuelvo a repetir que no soy un experto en la materia del arte, simplemente me gusta, me siento cómodo observando y tratando de adivinar que representa, por eso no puedo extenderme mucho con la técnica, solamente con el juego de luces y colores.

En la imagen, vemos a los personajes principales en primer plano, todos ellos iluminados por un foco de luz que entra por la primera ventana de la derecha. El resto de los personajes (exceptuando al del fondo) se encuentran en posición de semipenumbra, apartándose del plano principal y adquiriendo un protagonismo secundario. Otra de las curiosidades del oleo es el personaje del fondo de la sala que se encuentra en un punto iluminado por un foco de luz distinto y exclusivo para él, contrastando con su papel de secundario.

En cuanto al color destaca sobre todo el rojo de algunas de las prendas o elementos de la sala con la sobriedad del resto de la imagen (tonos blancos, grises y negros). Estos puntos rojos son la Cruz de Santiago, la ropa de Nicolasito, los puños de la Infanta y la cortina que se puede ver reflejada en el espejo.

MISTERIOS DE LAS MENINAS

Sin duda, una de las cosas que más impresionan, es la posible relación que guarda la posición de los personajes con la astrología. No es ningún secreto que Velazquez era aficionado a esta materia, y por ello se cree que no es ninguna casualidad el lugar donde se encuentra cada personaje.

Empezaremos por el que parece más probable:

Constelacion Coronas Borealis

Se cree que, si se traza una linea entre los corazones de Velazquez, la menina que queda a nuestra izquierda, la Infanta, la menina que queda a nuestra derecha y de Jose Nieto, se puede ver una representación simple de la constelación Coronas Borealis. La mayor prueba de esta teoría es que la estrella principal de la constelación, la que más brilla (en la imagen representada como Alpha) se llama Margarita, igual que la Infanta (además de que quedan las dos en una posición adelantada). Uno de los motivos de este símil podría ser el de divinizar a la Infanta (si nos fijamos bien, al no ver sus pies, nos da la sensación de que está flotando en el aire), pero se cree que el verdadero motivo es el de proteger a la Infanta.

Constelación de Capricornio

La otra constelación que podemos ver en el cuadro es la de Capricornio, aunque admito que esta es un poco más difícil de ver, y por ello creo que es menos probable que la anterior. En esta ocasión trazaremos la linea desde las cabezas de Jose Nieto, Marcela Ulloa, la menina que queda a nuestra derecha, Mari Bárbola, La Infanta, Velazquez, la reina, el rey y vuelta a empezar con José Nieto (Si, a mi también me cuesta pillarlo). El motivo, pues probablemente proteger a la reina, que es del símbolo de capricornio. De esta manera Velazquez protegía a su primogénita (por la constelación Corona Borealis) y protegía también a la reina en busca de su primogénito varón.

Siguiendo con la corriente del misterio, a mi personalmente, y seguro que a muchos otros también, lo que más fascinante me parece de este cuadro (y por ende, nos demuestra también lo fascinante que es Velazquez) es la pregunta que todos nos hacemos: ¿Que dibuja Velazquez?

Puede ser que esté dibujando a los reyes, o que esté dibujando la misma escena que nosotros vemos reflejada a través de un espejo, pero la idea más romántica y la que mayor simbolismo tiene no es ninguna de ellas. Piénsalo un poco, visita el Museo del Prado, tomate tu tiempo, y cuando por fin llegues a la sala de Las Meninas colocate en el centro de la sala contemplando la obra, y fíjate bien, fíjate bien en como te miran los personajes principales, fíjate bien como te mira Velazquez, eso es, lo has entendido, ¡TU ERES EL MOTIVO DEL CUADRO!, Velazquez dedicó su más magnifica obra a todos los observadores. Ahora ya puedes cerrar la boca y abandonar la sala ¿no te has sentido como un rey?

Ahora, párate a pensar, si el Prado recibe una cantidad de 2 millones de visitas al año (y teniendo en cuenta que Las Meninas es una parada obligatoria), ¿a cuantas personas ha retratado Velazquez?

LAS MENINAS COMO INSPIRACION

En este apartado veremos en que pudo inspirarse Velazquez, y otras obras inspiradas en su obra más conocida.

En primer lugar, se piensa que Velazquez pudo inspirarse en el cuadro de Van Eyck "El matrimonio Arnolfini" para la escena del espejo

El propio Velazquez volvió a utilizar el recurso del espejo en su cuadro "La Venus del espejo"

Se cree que "Cristo en casa de Marta y Maria", sirvió como precedente al mismo Velazquez, en la experimentación del espejo. Aunque parezca que tan solo puede ser un cuadro en la pared, o una ventana a otra habitación, el que Cristo este levantando la mano izquierda nos da la pista de que pueda estar reflejado en un espejo (Velazquez es verdaderamente fascinante)

Las Meninas, según Salvador Dalí

Las Meninas, según Pablo Picasso

 

Las Meninas, según Antonio Mingote

Las Meninas, según Joel-Peter Witkin

Las Meninas, según Richard Hamilton

En "La familia de Carlos IV" Francisco de Goya está claramente inspirado en Las Meninas, al fondo, apartado en la esquina izquierda y en penumbra, podemos ver su propio autorretrato pintando a la familia real

La artista Eve Sussman filmó un video en el que podíamos lo que hacían los personajes justo antes del momento exacto del lienzo. Este es un fotograma de "89 segundos en el Alcázar"

Espero que hayas disfrutado tanto como yo haciendo esta entrada.

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Publicado por en 3 noviembre, 2011 en Arte, Curiosidades

 

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Caperucita roja (Red riding hood de Catherine Hardwick)

El famoso cuento de Caperucita Roja

Probablemente uno de los cuentos más extendidos y traducidos a un mayor numero de idiomas sea el de Caperucita. La versión que más aceptación tiene, y la mas conocida por los niños es la de los hermanos Grimm, pero lo que no todo el mundo sabe es que esta no fue la primera de ellas. Caperucita roja se trataba de un cuento popular, que se transmitía de boca a boca, y el primero que transcribió la leyenda (cambiando alguna cosita) no fue otro que Perrault, la mayor diferencia con la versión de los Grimm es que su moraleja no iba dirigida a los niños.

Podemos comparar las dos historias:

CAPERUCITA ROJA (LOS HERMANOS GRIMM)
Erase una vez una pequeña y dulce muchachita, que en cuanto se la veía se la amaba, pero sobre todo la quería su abuela, que no sabia que darle a la niña. Un buen día le regaló una caperucita de terciopelo rojo, y como le sentaba muy bien y no quería llevar otra cosa, la llamaron “Caperucita roja”. Un día la madre le dijo:
-Ven, Caperucita, aquí tienes un pedazo de pastel y una botella de vino; llevaselo a la abuela, que está enferma y débil, y se sentirá aliviada con esto. Prepárate antes de que haga mucho calor, y cuando salgas ve con cuidado y no te apartes del sendero, si no, te caerás y romperás la botella, y la abuela se quedara sin nada. Y cuando llegues no te olvides de darle los buenos días, y no te pongas a curiosear antes por todas las esquinas.
-Lo hare todo bien -dijo Caperucita a su madre, y le dio la mano a continuación.

La abuela vivía muy dentro del bosque, a una media hora de distancia del pueblo. Cuando Caperucita llegó al bosque, se tropezó con el lobo. Pero Caperucita, que aun no sabia lo mal bicho que es el lobo, no tuvo miedo de él.
-Buenos días Caperucita Roja -dijo él
-Muchas gracias, lobo.
-¿Adonde tan temprano, Caperucita?
-A ver a la abuela.
-¿Que llevas debajo del delantal?
-Pastel y vino. Ayer lo hicimos. Con esto la abuela, que esta algo débil, se alimentará y se fortalecerá.
-Caperucita, ¿donde vive tu abuela?
-Todavia a un buen cuarto de hora andando por el bosque. Debajo de tres grandes encinas está su casa; abajo están los setos del nogal, como sabrás.

El lobo pensaba para si: “Esta joven y tierna presa es un dulce bocado y sabrá mucho mejor que la vieja; tengo que hacerlo bien desde el principio para cazar a las dos”. Siguió andando un rato junto a Caperucita Roja y luego dijo:
-Caperucita, mira las hermosas flores que están alrededor de ti, ¿por que no echas una ojeada a tu alrededor? Creo que no te fijas en lo bien que cantan los pajarillos. Vas como si fueras a la escuela y aquí en el bosque es todo tan divertido…

Caperucita Roja abrió los ojos y cuando vio como los rayos del sol bailaban de un lado a otro a través de los arboles y como todo estaba tan lleno de flores, pensó: “Si le llevo a la abuela un ramo de flores, se alegrará; aun es pronto y podre llegar a tiempo”.

Y se desvió del sendero, adentrándose en el bosque para coger flores. Cogió una y, pensando que más adentro las habría más hermosas, cada vez se internaba más en el bosque. El lobo, en cambio, se fue directamente a casa de la abuela y llamó a la puerta:
-¿Quien es?
-Caperucita Roja, traigo pastel y vino. Abreme.
-¡Mueve el picaporte! -grito la abuela – Estoy muy débil y no puedo levantarme.

El lobo movió el picaporte, la puerta se abrió y él, sin decir una palabra, fue directamente a la cama de la abuela y se la tragó. Luego se puso sus vestidos y su cofia, se metió en la cama y corrió las cortinas.

Entre tanto Caperucita Roja había seguido buscando flores y cuando ya había recogido tantas que no las podía llevar, se acordó de nuevo de la abuela y se puso de nuevo en camino de su casa. Se asombro de que la puerta estuviera abierta y, cuando entro en la habitación, se encontró incomoda y pensó: “Dios mio, que miedo tengo hoy, cuando por lo general me gusta estar tanto con la abuela”. Exclamo:
-Buenos dias -pero no recibió contestación.

Luego fue a la cama y descorrió las cortinas, allí estaba la abuela con la cofia tapándole la cara, pero tenia una pinta extraña.
-¡Ay, abuela, que orejas tan grandes tienes!
-Para oirte mejor.
-¡Ay, abuela, que ojos tan grandes tienes!
-Para verte mejor.
-¡Ay, abuela, que manos tan grandes tienes!
-Para cogerte mejor.
-¡Ay, abuela, que boca tan enormemente grande tienes!
-Para devorarte mejor.

Apenas había dicho esto, el lobo saltó de la cama y se zampó a la pobre Caperucita Roja.
Después de que el lobo hubo saciado su apetito, se metió de nuevo en la cama, se durmió y comenzó a roncar con todas sus fuerzas. El cazador, que pasaba en ese momento por la casa pensó: “Como ronca la anciana; tendrías que ir a ver si necesita algo.” Y cuando entró en la habitación y se acercó hasta la cama, vio que el lobo estaba dentro:
-¡Ah, estas aquí viejo pecador! -dijo él – ¡Tanto tiempo como llevo buscándote!

Entonces quiso cargar su escopeta, pero pensó que el lobo podía haber devorado a la abuela, y a lo mejor aun se la podía salvar, así que no disparó, sino que cogió las tijeras y comenzó a rajar al lobo la barriga. Cuando había dado unos cuantos cortes, salio la muchacha y dijo:
-¡Huy que susto tenia! En la barriga del lobo estaba todo muy oscuro.

Y luego salio la abuela también viva, aunque casi no podía respirar. Caperucita cogió rápidamente unas piedras, con las que llenaron la barriga al lobo. Cuando este despertó, quiso irse saltando, pero las piedras eran tan pesadas que se calló y murió.

A consecuencia de esto estaban los tres muy felices. El cazador le quitó al lobo la piel y se la llevó a casa; la abuela se comió el pastel y bebió el vino que había traído Caperucita Roja y se recuperó de nuevo. Caperucita Roja pensó: “Ya no te volverás a desviar en toda tu vida del camino, si tu madre te lo ha prohibido.”

Se cuenta también que, una vez, Caperucita Roja le llevó de nuevo a la abuela pastas, y otro lobo le habló y la quiso desviar del camino. Caperucita Roja se guardó de hacerlo y siguió directamente su camino, y le dijo a la abuela que se había encontrado con el lobo, que le había dado los buenos días, pero que la había mirado con tan malos ojos, que si no hubiera estado en lugar público, la hubiera devorado.
-Ven -Dijo la abuela – Vamos a cerrar la puerta para que no pueda entrar.

Poco después llamó el lobo y gritó:
-¡Abre, abuela, soy Caperucita Roja y te traigo pastas!

Ellas permanecieron en silencio y no abrieron la puerta. El cabeza gris dío varias vueltas alrededor de la casa, finalmente saltó al tejado y quiso esperar hasta que Caperucita Roja se fuera por la noche a casa; entonces él la seguiría y se la zamparía en la oscuridad. Pero la abuela se dio cuenta de lo que le rondaba por la cabeza. Ante la casa había una gran artesa de piedra, y le dijo a la niña:
-Coge el cubo, Caperucita; ayer cocí salchichas, trae el agua en la que las he cocido y echalo en la artesa.

Caperucita Roja trajo agua hasta que la gran artesa estuvo llena. Luego empezó el olor de las salchichas a llegarle a la nariz al lobo, olisqueó, miró hacia abajo, y finalmente estiró tanto el cuello, que no pudo sujetarse más y comenzó a resbalar, de modo que se cayó del tejado precisamente dentro de la artesa y se ahogó. Caperucita Roja se fue feliz a casa y nadie le hizo daño.

EL PEQUEÑO CHAPERON ROJO (CHARLES PERRAULT)
Había una vez una niñita en un pueblo, la más bonita que jamás se hubiera visto; su madre estaba enloquecida con ella y su abuela mucho más todavía. Esta buena mujer le había mandado hacer una caperucita roja y le sentaba tan bien que todos la llamaban Caperucita Roja. Un día su madre, habiendo cocinado unas tortas, le dijo:
-Anda a ver como esta tu abuela, pues me dicen que ha estado enferma; llévale una torta y este tarrito de mantequilla.

Caperucita Roja partió en seguida a ver a su abuela que vivía en otro pueblo. Al pasar por un bosque, se encontró con el compadre lobo, que tuvo muchas ganas de comérsela, pero no se atrevió porque unos leñadores andaban por ahí cerca. El le preguntó a donde iba. La pobre niña, que no sabia que era peligroso detenerse a hablar con el lobo, le dijo:
-Voy a ver a mi abuela, y le llevo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.
-¿Vive mu lejos? -Le dijo el lobo.
-¡Oh, si! -Dijo Caperucita Roja -Más allá del molino que se ve allá lejos, en la primera casita del pueblo.
-Pues bien -dijo el lobo -Yo también quiero ir a verla; yo iré por este camino, y tu por aquel, y veremos quien llega primero.

El lobo partió corriendo a toda velocidad por el camino que era más corto y la niña se fue por el más largo entreteniéndose en coger avellanas, en correr tras las mariposas y en hacer ramos de florecillas que encontraba. Poco tardó el lobo en llegar a casa de la abuela; golpea: Toc, toc.
-¿Quien es?
-Es su nieta Caperucita Roja -dijo el lobo, disfrazando la voz- Le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía. La cándida abuela, que estaba en cama porque no se sentía bien, le gritó:
-Tira de la aldaba y el cerrojo caera.
El lobo tiro de la aldaba, y la puerta se abrió. Se abalanzó sobre la buena mujer y la devoro en un santiamén, pues hacía más de tres días que no comía. En seguida cerro la puerta y fue a acostarse en el lecho de la abuela, esperando a Caperucita Roja quien, un rato después, llegó a golpear la puerta: Toc, toc.
-¿Quien es?

Caperucita Roja, al oír la ronca voz del lobo, primero se asustó, pero creyendo que su abuela estaba resfriada, contestó:
-Es su nieta, Caperucita Roja, le traigo una torta y un tarrito de mantequilla que mi madre le envía.

El lobo le gritó, suavizando un poco la voz:
-Tira de la aldaba y el cerrojo caera

Caperucita Roja tiró de la aldaba y la puerta se abrió. Viéndola entrar, el lobo le dijo, mientras se escondía en la cama bajo la frazada:
-Deja la torta y el tarrito de mantequilla en la repisa y ven a acostarte conmigo.

Caperucita Roja se desviste y se mete a la cama y quedó muy asombrada al ver la forma de su abuela en camisa de dormir. Ella le dijo:
-Abuela, ¡que brazos tan grandes tiene!
-Es para abrazarte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡que piernas tan grandes tiene!
-Es para correr mejor, hija mía.
-Abuela, ¡que orejas tan grandes tiene!
-Es para oírte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡que ojos tan grandes tiene!
-Es para verte mejor, hija mía.
-Abuela, ¡que dientes tan grandes tiene!
-¡Para comerte mejor!
Y diciendo estas palabras, este lobo malo se avalanzó sobre Caperucita Roja y se la comió.

MORALEJA
Aquí vemos que la adolescencia, en especial las señoritas, bien hechas, amables y bonitas no deben a cualquiera oír con complacencia, y no resulta causa de extrañeza ver que muchas del lobo son presa. Y digo el lobo, pues bajo su envoltura no todos son de igual calaña:
Los hay con no poca maña, silenciosos, sin odio ni amargura, que en secreto, pacientes, con dulzura van a la siga de las damiselas hasta las casas y en callejuelas; mas, bien sabemos que los zalameros entre todos los lobos ¡Ay! son los mas fieros.

REFLEXION

Quizás la primera y más importante diferencia que encontramos es que en la versión de Perrault el final no es feliz, puesto que el lobo acaba comiéndose a Caperucita. Además, al acabar el cuento, Perrault nos añade una moraleja de la que podríamos decir que es más bien una advertencia lanzada a las jovencitas de la época (aunque esta advertencia es atemporal) sobre los hombres de labia y palabrería fácil que lo único que quieren es llevárselas a la cama (en realidad en el cuento solo falta que caperucita le diga al lobo “que p*** más grande tienes”). Seguramente por esta razón Caperucita se haya convertido en la actualidad en un mito sexual (rollo campanilla) y sea uno de los disfraces sexys más cotizado entre las mujeres.

Disfraz sexy Caperucita Roja (Delante)

Disfraz sexy Caperucita Roja (Por detrás)

Mónica Belucci disfrazada de Caperucita Roja

Caperucita Roja como símbolo sexual

Por parte de la versión Grimm podemos ver que es totalmente light. El lobo, acaba muerto tras la ayuda de un cazador, la abuela y Caperucita son rescatadas, y aunque los Grimm no nos dejan moraleja, se puede deducir que la moraleja es “no hables con extraños”, que es lo que normalmente se les dice a los niños para que tengan cuidado con la gente que no conocen, y que son principalmente los destinatarios del cuento.

Pero no son estas las únicas versiones que se han hecho sobre caperucita, ya que se trata de un cuento popular de gran calado.

Por ejemplo recuerdo un chiste verdecillo que dice así:
Va caperucita tan bonita y tan linda caminando por el bosque y recogiendo florecillas. En un momento dado se encuentra con el lobo que muy melosamente le dice:
-Caperucita, Caperucita ¿donde vas tú tan bonita?
Y caperucita la contesta con voz ronca:
-¡VOY AL RIO A LAVARME EL COÑO!

Jajaja, no es muy bueno pero bien contado puede hacer mucha gracia.

CAPERUCITA ROJA EN EL COMIC

Siguiendo con aprovechar la sexualidad de Caperucita Roja, me he puesto a buscar cómics de nuestra particular heroína.

En el primero de ellos encontramos una Caperucita sexy y un poco más sangrienta de lo habitual, en la serie de cómics Grimm Fairy Tales (aparte de Caperucita, en la serie podemos encontrar otros cómics como Blancanieves o Hansel y Gretel).

Portada del cómic de la serie Grimm Fairy Tales dedicado a Caperucita Roja

En el Grimm Fairy Tales dedicado a Caperucita podemos ver una Caperucita más sangrienta

El segundo de los cómics que he encontrado explota más la eroticidad de Caperucita, transformando la historia en una novela gráfica hentai.

Portada de Caperucita Roja hentai

En Caperucita Roja hentai, la abuela recibe otro tipo de castigo

CAPERUCITA ROJA ILUSTRADA

De la misma manera que al cómic, Caperucita Roja a llegado a nosotros en cientos de ilustraciones diferentes. Una de las más exitosas han sido los grabados del famoso (probablemente el mejor) ilustrador Gustave Doré (ademas de Caperucita ha realizado otros trabajos tan magníficos y significativos como Don Quijote, La divina comedia o el Cuervo de Edgar Allan Poe).

Caperucita Roja conoce al lobo, según Gustave Doré

El lobo ataca a la abuela de Caperucita, según Gustave Doré

Caperucita se mete en la cama junto al lobo, según Gustave Doré

 

CAPERUCITA ROJA EN LA PUBLICIDAD
Recuerdo también un anuncio televisivo de Chanel nº5 (protagonizado por Estella Warren) en el que una guapa Caperucita cogía un frasco de perfume dentro de una estancia un tanto minimalista y acababa abandonándola mandándonos callar con el dedo.

Estella Warren como Caperucita Roja para la campaña publicitaria de Chanel nº5 del año 2005

 

CAPERUCITA ROJA EN EL CINE

RED RIDING HOOD (CATHERINE HARDWICK) 2011

 

 

Póster 1 de Red Riding Hood

Póster 2 de Red Riding Hood

Esta adaptación difiere bastante del cuento que conocemos, aunque tiene varios guiños como por ejemplo que la abuelita (que también vive apartada del pueblo) le regala el abrigo rojo con la capucha, o como cuando le llenan al lobo el estomago de piedras.

Valerie (nuestra Caperucita) es una niña (no tan niña) que crece en un pueblo atemorizado por un lobo. Desde hace muchos años, gracias a un pacto que consiste en dejarle un animal de ofrenda, el lobo ha dejado vivir en paz a todos los habitantes del pueblo. Todo transcurre con calma hasta que un día el lobo rompe el pacto asesinando a la hermana mayor de Valerie.

¡Que viene el lobo!

Fuera de la historia Crepusculo-Caperucita (si, además de un lobo, tambien hay un triangulo amoroso), Catherin Hardwick a hecho un gran trabajo en el apartado visual, sobre todo por el contraste del rojo del abrigo con el blanco de la nieve, pero también por la recreación del poblado y el nivel de detalle de la casa de la abuelita, por estas razones ya merece la pena verlo en alta definición, ademas de que si adquieres el bluray podrás disfrutar de un final alternativo distinto del que se pudo ver en los cines.

El contraste del rojo de la capa con el blanco de la nieve crea un interesantisimo efecto visual

Caperucita Roja con el blanco de la nieve

La ambientación de la casa de la abuelita está hecha a todo detalle

La abuelita hippie de Caperucita Roja

Otro gran acierto ha sido la elección de la modelo y actriz Amanda Seyfried (ademas de haberla visto en Mamma Mia! ha hecho varias apariciones televisivas) para el papel de Caperucita, que debe ser una mezcla de sensualidad e inocencia, y su fina cara con su tímida sonrisa nos da esa sensación.

Amanda Seyfried interpreta a Valerie, una particular Caperucita Roja

Amanda Seyfried tiene una imagen que mezcla sensualidad con inocencia, la perfecta Caperucita Roja

Además de actriz, Amanda Seyfried también es modelo

Amanda Seyfried sexy

 

 
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Publicado por en 3 noviembre, 2011 en Cine, Comic, Curiosidades

 

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